aceitalia_salteado-verdurasLlevo tiempo dándole vueltas a escribir un blog con consejos rápidos para disfrutar del aceite de oliva virgen extra en diferentes preparaciones culinarias. Es mi momento 😉

Ya sabes porque lo digo a menudo que, en crudo, los buenos aceites conservan intactas las características sensoriales procedentes de la aceituna, pero existen muchas atractivas aplicaciones en diferentes técnicas. Por ejemplo, el adobo, que consiste en  dejar, durante un cierto tiempo, algunos alimentos (sobre todo carne y pescado) en una mezcla de aceite, vino o vinagre, con cebolla, ajo y diversas especias como orégano, laurel. Posteriormente cocinaremos el alimento.

Las abuelas ya utilizaban el aceite de oliva virgen extra  para confitar, es decir, cocer de manera lenta y prolongada, a una temperatura muy baja, productos introducidos en él; de esta forma conseguían una textura más suave y gelatinosa de dicho producto. Lo mismo ocurre cuando hacemos una preparación en escabeche, pero, en este caso añadiendo, además del aceite, vinagre y agua. Y esta preparación supone un buen conservante.

Usar un buen AOVE para saltear, es decir, cocer y dorar rápidamente en una mínima cantidad de aceite de oliva virgen extra con una temperatura de entre 90 y 100°C. Su rapidez permite que los alimentos mantengan todos sus jugos, todo su sabor. Prueba a cocinar verduras en un wok y lo verás…

¿Te gusta rehogar, o sea, sazonar un alimento a fuego lento, sin agua y en una cazuela tapada, en aceite de oliva virgen extra? ¿O estofar (rehogar a unos 180°C para después cocer en poco líquido)? Con el rehogado se desprenden ciertas sustancias del alimento que pasan al líquido dando más sabor al preparado.

aceitalia_CARPACCIO-DE-BRESAOLANo quiero que te olvides de que el aceite de oliva virgen extra potencia el sabor de carpaccios de carne sin que la carne pierda su suavidad. También lo hace con el sabor del atún en carpaccios o en un steak tartar, ñam-ñam…

Nos faltaban los postres o ensaladas con frutas: una receta clásica es la mezcla de trozos de naranja pelada, un poco de canela, azúcar moreno y unas hojitas de menta o hierbabuena, y finalmente todo ello mezclado con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra (recomiendo algún aceite de perfil dulce, tipo arbequina, empeltre, arbosana…, aunque puede ser de otra variedad no demasiado intensa en sus atributos amargo y picante).

El AOVE es muy útil para emulsionar salsas y cremas ya que aporta textura, cuerpo y sabor a la salsa emulsionando con otros ingredientes. Por ejemplo, así elaboramos el pilpil, mayonesa o incluso platos con textura cremosa como el salmorejo.

Una excelente forma de conservar alimentos es mantenerlos sumergidos en aceite de oliva virgen extra y, si queremos, mezclarlo con especias para conseguir aromas diversos; podemos conservar de esta manera quesos, anchoas, atún, o incluso carnes.

Estos son otros usos sencillos y habituales: poner un poco de aceite de oliva virgen extra sobre la pasta una vez ya cocida para que no se pegue y tenga mejor sabor, o sobre una pizza antes y después de hornearla; untar con aceite carne destinada a la brasa o barbacoa para que tenga más sabor conservando sus jugos naturales; o maridar con aceite y hierbas y especias la carne antes de su preparación….

32250501_sY por último, la preparación estrella, y a su vez, la más sencilla: una rebanada de un buen pan impregnado en aceite de oliva virgen extra; si es en desayuno, te animamos a probarlo con un poco de azúcar; o, si estás preparado para emociones más fuertes, unta un poco de ajo y añade un poco de sal…

¡Todo esto se consigue con un buen AOVE, aunando salud y calidad en un mismo instante!
¡Sigue disfrutando de la joya de la Dieta Mediterránea, nuestro oro líquido!

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